Volver

Suelo pélvico: qué es y cómo fortalecerlo

Actualizado: 11/05/2026
Suelo pélvico: qué es y cómo fortalecerlo

El suelo pélvico es una estructura ubicada en la cara inferior del abdomen y cuya forma recuerda a dos cúpulas apoyadas sobre el núcleo fibroso central. Integrado por músculos y ligamentos, se encarga de sostener en posición los órganos pélvicos y abdominales, incluyendo la vejiga, la vagina, el útero, la próstata, las vesículas seminales y el recto.

De su correcto tono muscular dependen funciones tan básicas como la continencia urinaria y fecal, aunque también juega un papel esencial en las relaciones sexuales. Por ello, si se debilita o sufre alguna alteración, los órganos que dependen de él pueden verse afectados, interfiriendo así en la calidad de vida de las personas.

Anomalías en el suelo pélvico

El debilitamiento o las lesiones en el suelo pélvico responden a orígenes etiológicos muy diversos y varían de forma significativa entre hombres y mujeres.

  • El embarazo, así como el parto, pueden ocasionar disrupciones como estiramientos y compresiones significativas en la musculatura de la zona. Del mismo modo, la episiotomía, aunque en recesión, puede provocar complicaciones en dicha región.
  • La endometriosis puede provocar presión interna que empuje los órganos colindantes y los músculos que recubren el perineo. A la larga, puede ocasionar también distensiones en la zona pubococcígea.
  • La menopausia, y en general cualquier afección que comporte un descenso de los estrógenos, puede relajar la zona y distenderla, haciendo que pierda su capacidad para sostener los órganos internos.
  • El sobrepeso, y en especial la obesidad, pueden sobrecargar el suelo pélvico hasta pandearlo, derivando en un debilitamiento progresivo de los músculos que lo componen.
  • El estreñimiento crónico o recurrente también puede provocar molestias en el área perineal. Del mismo modo, otros trastornos digestivos como el colon irritable, en los que se presentan anomalías en la función defecadora, también pueden causar estragos en él.
  • Los golpes y traumatismos en la zona baja del cuerpo, incluyendo el cóccix y el área inguinal, también pueden ocasionar distensiones en el suelo pélvico a largo plazo.
  • Las cirugías en la zona pélvica y circundante, en especial si no van acompañadas de un proceso rehabilitador adecuado, también pueden desembocar en alteraciones de la función correcta del músculo perineal.
  • La tos recurrente o crónica—y, por ende, el tabaquismo—puede provocar un sobreesfuerzo en los músculos de la zona inferior del abdomen. A la larga, esta sobrecarga muscular puede derivar también en problemas de incontinencia urinaria o fecal.
  • Las infecciones del tracto urinario, en especial aquellas en las que existe una inflamación de la vejiga, pueden perjudicar la musculatura perineal o agravar los síntomas preexistentes de la disfunción del suelo pélvico.
  • El envejecimiento, al estar acompañado de una reducción de la masa muscular y una disminución de la elasticidad, puede afectar también al correcto funcionamiento del suelo pélvico.

Síntomas

Los síntomas de una disfunción del suelo pélvico varían notablemente en función de la causa y el nivel de gravedad. El género, la edad y los antecedentes clínicos juegan también un papel esencial a la hora de determinar si son los signos que indican una disfunción del piso pélvico o refieren a una patología subyacente.

Entre los síntomas más comunes, se encuentran:

  • La pesadez, la sensación de hinchazón o el dolor muscular en la zona baja del abdomen. El dolor puede verse acentuado en determinadas situaciones, como por ejemplo durante el movimiento de los intestinos, el paso de las deposiciones o al cargar con peso.
  • El prolapso de órganos que integran la zona pélvica, en especial el prolapso vesical o uterino.
  • La incontinencia, ya sea urinaria o fecal. Pueden presentarse otros síntomas relacionados con la excreción, como por ejemplo la sensación de no vaciar por completo la vejiga, el dolor al miccionar o la tendencia a contraer infecciones urinarias recurrentes.
  • La dispareunia, otramente conocida como coitalgia, especialmente en mujeres. También puede presentarse insensibilidad o ausencia de placer durante las relaciones sexuales.  

Prevención

La prevención de anomalías en el suelo pélvico incluye múltiples medidas, desde mantener una dieta equilibrada y dejar de consumir tabaco en caso de ser fumador hasta evitar los deportes de impacto y realizar ejercicios para fortalecerlo. Preparar adecuadamente la zona pélvica para el parto y rehabilitar el cuerpo tras una lesión también es esencial para garantizar una correcta salud de la zona perineal.

Tratamiento

El tratamiento para las disfunciones del suelo pélvico estará supeditado de forma directa al origen etiológico y a la gravedad de los síntomas. Para algunas patologías concretas, como los prolapsos severos, se requerirá cirugía; para otras, como la incontinencia, es posible que prescribir ejercicios de rehabilitación. En estos casos, se suelen recomendar ejercicios de fisioterapia para el piso pélvico, tratamientos de biofeedback o terapias de electroestimulación.

Ejercicios de Kegel

Inventados por el doctor Arnold Kegel, estos ejercicios tienen como objetivo recuperar el tono muscular del suelo pélvico, por lo que resultan idóneos para casos de hipotonía. El principio de estos ejercicios se basa en contraer de forma consciente los músculos que lo componen y relajarlos de forma pautada y controlada. El resultado es un aumento de la masa muscular, pero también una mayor consciencia sobre la zona y sobre los procesos que dependen de su correcto funcionamiento.

Hay distintas formas de ejercitar el suelo pélvico; lo importante es encontrar una que no resulte incómoda. La más sencilla y común se suele realizar estando sentado o en decúbito supino y contrayendo voluntariamente los músculos del suelo pélvico. Para adquirir una mayor sensibilidad y control durante el proceso y para cerciorarse de que se están trabajando los músculos adecuados, se puede introducir un dedo en la cavidad vaginal o rectal con el que detectar la presión ejercida durante la contracción.

Se recomienda mantener los músculos contraídos por un máximo de 5 segundos e intercalar los ejercicios con unos segundos de descanso. Lo ideal es comenzar con pocas repeticiones (unas 10) y realizarlas de forma espaciada, de 2 a 3 veces al día. Con el tiempo, se pueden incrementar levemente la frecuencia y la duración, procurando siempre que no se excedan ciertos límites que acaben creando hipertonía muscular. En cualquier caso, siempre es recomendable realizarlos bajo la supervisión de un profesional cualificado.


Bolas chinas

Otra opción también popular es el uso de bolas chinas. A diferencia de los ejercicios de Kegel, las bolas chinas no requieren de contracciones intermitentes ni voluntarias y pueden emplearse de pie y en movimiento, por lo que pueden resultar más cómodas para ciertas pacientes.

Las bolas chinas son dispositivos que deben introducirse y retenerse en contra de la gravedad dentro de la cavidad vaginal. Para empezar, en especial si se cuenta con muy poco tono muscular, es recomendable utilizar bolas de gran diámetro y poco peso; a medida que se refuerce el suelo pélvico, se pueden aumentar los pesos o sustituir las bolas por unas de menor diámetro. En cualquiera de los casos, se recomienda empezar por sesiones de entrenamiento que no excedan los 15 minutos. Si el tratamiento progresa adecuadamente, se puede incrementar el tiempo de manera paulatina, procurando en todo momento que no se sobrepase el umbral recomendado por el fisioterapeuta.

En DH Material Médico contamos con un amplio surtido de bolas chinas diseñadas para el fortalecimiento del suelo pélvico. Están fabricadas con materiales altamente biocompatibles y de calidad certificada para garantizar la seguridad de las pacientes en todo momento. Además, disponemos de modelos de distintas formas, pesos y tamaños para poder adaptarse a las necesidades de cada caso clínico, por lo que son idóneas tanto para principiantes como para pacientes experimentadas.

Entre nuestros productos, podrá encontrar desde bolas chinas dobles y unitarias de diferentes colores hasta sets con esferas de distintas medidas pensados para ejercitar la zona de forma progresiva. Además, contamos con el pack Kewos de Liebe, un exclusivo set de fortalecimiento que incluye esferas intercambiables de varios pesos y colores y un manual con ejercicios que guía a la paciente durante la tonificación del suelo pélvico.




Biofeedback

La técnica del biofeedback (o biorretroalimentación) podría considerarse como un complemento a los ejercicios de Kegel anteriormente mencionados. El principio es similar al de estos, pero con la peculiaridad de que las contracciones van acompañadas de información en tiempo real del desempeño del paciente. De esta forma, se corrigen errores y se adquiere una mayor consciencia sobre la tonificación del suelo pélvico, obteniendo mejoras notables de manera acelerada y resultados de mayor precisión.

Se suelen emplear sondas intracavitarias, ya sean vaginales o rectales, con el fin de monitorizar el tono muscular del suelo pélvico. Al aplicar presión contrayendo el músculo perineal, la sonda capta la información y la transporta a un monitor, proporcionando un feedback de manera sincrónica al usuario. Este proceso de gamificación no solo aumenta el compromiso del paciente en el tratamiento, sino que permite convertirlo en una actividad amena y de menor incomodidad.




Terapia manual 

Para casos de hipertonía del suelo pélvico, en los que el dolor es provocado por la tensión muscular del perineo, ejercitar la zona puede resultar contraproducente. En dichos casos, lo ideal es optar por un tratamiento que consiga paliar la carga muscular, como las terapias manuales. Estas pueden realizarse de forma externa o interna, dependiendo de las consideraciones del fisioterapeuta y la gravedad de los síntomas.  

Aunque el masaje suele ser ejecutado por un profesional, muchos pacientes optan por realizarlo ellos mismos en la comodidad del hogar. En estos casos, contar con un masajeador para suelo pélvico como el Lithea puede facilitar sumamente el proceso. Se trata de un dispositivo alargado con punta redondeada y angulada que vibra para poder alcanzar las capas profundas de tejido, proporcionando una sensación de relajación intensa incluso si se utiliza únicamente de forma externa.




Electroestimulación

El uso de equipos de electroestimulación para el fortalecimiento o la relajación del suelo pélvico también está muy extendido en el ámbito fisioterapéutico. Del mismo modo que con el biofeedback, se requieren sondas intracavitarias para poder suministrar las descargas de corriente de forma precisa y localizada, por lo que suele ser una opción reservada para la consulta.

Al estimular la zona con electricidad, el suelo pélvico se activa mientras se promueve el riego sanguíneo en la zona, lo que a su vez mejora la sensibilidad sobre el perineo y permite ganar un mayor control sobre el esfínter y la vejiga. Además, la electricidad también tiene un efecto calmante, de modo que puede utilizarse también para el tratamiento de la hipertonía, la hipersensibilidad, los desgarros tisulares o las molestias ocasionadas por las cicatrices.




Conclusión

Tal y como hemos podido comprobar, el suelo pélvico juega un papel esencial en muchas de las funciones biológicas básicas, por lo que su salud se correlaciona de forma directa con la calidad de vida de las personas. Realizar ejercicios preventivos y contar con un estilo de vida activo y saludable son fundamentales para evitar complicaciones en su funcionamiento, pero a menudo inciden factores inevitables como el envejecimiento o las secuelas producidas por el parto.

Contar con asesoramiento profesional en esos casos es esencial para garantizar su correcta recuperación. En DH Material Médico, sabemos además que es fundamental disponer del equipamiento adecuado para poder ejercitarlo de forma precisa y cómoda, por lo que ponemos a su disposición toda clase de artículos destinados a la rehabilitación de la zona perineal. Póngase en contacto con nosotros si está interesado en adquirir cualquier dispositivo indicado para el fortalecimiento o la relajación del suelo pélvico.

Productos en este artículo